La mayoría de los desastres capilares no los causa una mala mano, sino una mala decisión: un color que no va con tu piel, un corte que no va con tu rostro ni con tu rutina. La asesoría separa la decisión de la ejecución: primero descubres qué te favorece, y después (otro día, con quien quieras) lo ejecutas sin miedo.
Qué incluye la cita
- Estudio del rostro: forma (oval, redondo, cuadrado, alargado) y qué líneas de corte la equilibran.
- Análisis de color: subtono de piel, color de ojos y qué familias de tonos (fríos, cálidos, intensos, suaves) te iluminan.
- Diagnóstico del pelo: textura, densidad, remolinos y límites reales de tu fibra.
- Estilo de vida: ¿te peinas cada día o quieres levantarte y salir? El mejor corte es el que mantendrás.
- Dossier personal: 2–3 propuestas concretas de corte + color con fotos de referencia y plan de ejecución.
Para quién es ideal
Para quien siempre sale decepcionada del salón sin saber por qué; para cambios de etapa (nuevo trabajo, maternidad, década nueva); para novias indecisas sobre look de boda; y para quien quiere dejar de copiar fotos imposibles y encontrar su propio estilo.
El test del pañuelo, en tu espejo
La herramienta estrella de la asesoría es simple: pañuelos de tonos fríos y cálidos junto a tu cara, con luz natural, frente a tu propio espejo. En dos minutos ves qué tono te borra las ojeras y cuál te las marca. En casa funciona mejor que en ningún estudio: tu espejo, tu luz de cada día, tu ropa real para probar combinaciones. Sin focos que engañan ni prisas de siguiente cliente.
Cómo funciona a domicilio
Cita de una hora, sin herramientas de corte: solo diagnóstico, carta de tonos, espejo y conversación. Recibes el dossier con propuestas y, si quieres, presupuesto cerrado para ejecutar el cambio otro día con el mismo estilista (la asesoría se descuenta del servicio si lo contratas).
Precio orientativo
La asesoría a domicilio es de €39. Si después ejecutas el corte o el color con el mismo profesional, la asesoría se descuenta íntegramente: en la práctica te sale gratis. Como servicio suelto, es la hora mejor invertida antes de cualquier cambio importante.
Después del dossier: ejecutar sin miedo
La asesoría termina con 2–3 propuestas concretas y un plan de ejecución: qué hacer primero, con qué técnica y en cuántas citas. El error típico es quererlo todo el sábado siguiente: los grandes cambios se ejecutan por fases (primero la forma, después el color, o al revés según el caso) para que cada paso se asiente y puedas corregir el rumbo. El dossier incluye fotos de referencia reales para enseñar al profesional que ejecute, sea el mismo estilista u otro: así no dependes de explicaciones vagas («algo así, pero no tanto»). Y si ejecutas con el mismo profesional, la hora de asesoría se descuenta del servicio. Guarda el dossier: dentro de un año, cuando el corte haya crecido y el color cambiado, sigue siendo tu mapa.
Sigue explorando
Si has llegado hasta aquí, estos tres caminos suelen encajar: corte + color a domicilio, tinte y coloración a domicilio o peinado de novia a domicilio. Cada página explica precio, duración y preguntas frecuentes del servicio.


